Revista de prensa
 

Levante Martes 17/10/2000

 

Simap basa su queja en el sistema actual para exención de guardias y el sueldo durante la baja.

 

El Síndic de Greuges investiga si Sanidad discrimina a las mujeres médico embarazadas.

 

 

L. R.

VALENCIA

 

El Síndic de Greuges ha decidido iniciar una investigación a raíz de la queja formulada por el Sindicato de Médicos de Asistencia Pública (Simap) contra la Conselleria de Sanidad, por una presunta doble discriminación por razón de sexo y profesión de las mujeres médico que se encuentran embarazadas.

Fuentes de la oficina del alto comisionado de las Cortes comunicaron ayer al demandante que, tras el estudio previo de la documentación presentada y en vista del silencio administrativo que sobre esta cuestión mantiene desde hace cinco meses el departamento de Serafín Castellano, el defensor admitía a trámite la queja con el fin de determinar si actualmente la Administración está vulnerando los derechos y libertades de la mujer médico y madre.

El sindicato denuncia que la doble discriminación se está produciendo, en primer lugar, por una "incorrecta" interpretación de la ley 31/95 de prevención de riesgos laborales respecto a la exención de los turnos de atención continuada (guardias).

En estos momentos, la mujer embarazada o en período de lactancia natural que solicite no hacer estas jornadas laborales de 24 horas ininterrumpidas (en el caso de las médicos de hospitales y las residentes MIR) y de 31 horas para las facultativas de atención primaria debe avalar su petición con un certificado médico al respecto, que aún así queda supeditado a las necesidades del servicio y a la "subjetiva interpretación del director gerente de la institución sanitaria", que es el que debe autorizar.

El sindicato, sin embargo, recuerda que la ley establece en su artículo primero que "el empresario adoptará las medidas necesarias para evitar la exposición a dicho riesgo" y entre ellas se cita la no realización de trabajo nocturno o a turnos.  De ahí que solicite que la exención de las guardias sea "de forma automática" para la mujer médico embarazada o en período de lactancia natural y no condicionada a autorizaciones previas.

Pero, además, Simap entiende que se produce una segunda discriminación, en cuanto a las percepciones económicas, cuando la mujer que ha logrado superar esas condicionalidades inicia baja maternal.  La causa es la interpretación literal en cuanto a que se percibirán el cien por cien de las retribuciones fijas y periódicas percibidas "el mes anterior a la baja".  El hecho de que la mujer haya estado exenta de esas guardias supone que su sueldo durante la baja no incluye esas percepciones, a diferencia del resto de trabajadores varones que toman una baja ya que éstos durante el último mes laboral sí habrían hecho esos turnos ininterrumpidos.  Simap solicita, por ello, que durante la baja maternal el subsidio de incapacidad transitoria comprenda la retribución económica correspondiente al último mes trabajado con el complemento de las guardias incluido.